Las coberturas premium del seguro de decesos aportan valor desde el primer momento y marcan la diferencia entre una póliza básica y una protección completa. Servicios como la repatriación funeraria, cuyo coste privado puede alcanzar los 7.000 euros, resultan imprescindibles en un contexto de movilidad internacional creciente. A ello se añade la asistencia jurídica, orientada a la gestión de herencias y certificados, así como prestaciones en vida como testamento online ante notario, asistencia médica básica o servicios dentales preventivos. De este modo, el seguro de decesos completo se convierte en una herramienta de previsión que protege tanto el patrimonio como el bienestar de toda la unidad familiar.







