Optar por un seguro de salud familiar suele resultar más económico que contratar pólizas individuales para cada miembro del hogar. Además, este tipo de pólizas incorpora beneficios adicionales, como chequeos preventivos y programas de salud específicos para niños y adultos, favoreciendo una gestión integral de la salud familiar y promoviendo hábitos de prevención que reducen riesgos y gastos médicos a largo plazo.







